Instituto de Navegación

  • Nosotros
    • Quienes Somos
    • ¿Por qué somos la Escuela #1?
    • Director
  • Nuestras Sedes
    • Costanera Norte
  • Cursos Regulares
    • Conductor Náutico
    • Timonel Motor
    • Timonel Vela y Motor
    • Patrón de Yate
    • Piloto de Yate
  • Cursos a Distancia
    • Conductor Náutico
    • Timonel Motor
    • Timonel Vela Motor
    • Patrón de Yate
    • Piloto de Yate
    • Meteorologia I
    • Meteorologia II
    • Plataforma Online
  • Libros
  • Contacto
CURSÁ TOTALMENTE A DISTANCIA - EXCLUSIVA PLATAFORMA EDUCATIVA ONLINE ▶

29/05/2024 by Instituto Superior de Navegación

Curso de Timonel: Radiocomunicaciones (clase 28)

Viene de: Curso de Timonel: Código Internacional de señales (clase 27).

El principio por el que se propagan las transmisiones radioeléctricas se basa en la emisión de ondas de alta frecuencia, que actúan como medio propagador. Sobre esta señal de alta frecuencia o portadora se enviará o “modulará” la señal provocada por las oscilaciones de la voz. No es motivo del presente curso tratar los aspectos técnicos de la radiotelefonía, pero sí nos interesa saber que existen básicamente dos sistemas de comunicaciones de uso marítimo: el VHF (very high frecuency) y el BLU (banda lateral única). Dado que el uso de los equipos de BLU es poco frecuente en embarcaciones menores (solo se utilizan en barcos preparados para grandes travesías gracias a su gran alcance), nos remitiremos exclusivamente a la utilización de equipos de VHF.

Transmisiones en VHF

Actualmente casi la totalidad de las embarcaciones deportivas cuentan con equipos de VHF, capaces de transmitir en las frecuencias destinadas al Servicio Móvil Marítimo.

Transmisiones en VHF

Los equipos de VHF que ocupan la banda marítima operan entre las frecuencias comprendidas entre 156 y 162 MHz. Esta faja se encuentra dividida en canales de uso y denominación internacionales designados con números (canal 1, canal 2 canal 16, canal 71, etc.). Cada uno de estos canales tiene un uso específico de acuerdo a reglamentaciones internacionales y locales. El canal 16 es el canal internacional de llamada y socorro. Puede utilizarse también para llamadas breves a fin de solicitar alguna información o bien para localizar a otras embarcaciones, siempre que no se interfiera con ninguna otra llamada. Una vez localizada la estación buscada, ambos pasarán a otro canal de trabajo.

Procedimiento radiotelefónico

Antes de comenzar con una transmisión, deberán tenerse en cuenta algunas normas de carácter internacional respecto de las comunicaciones:

  • No se causarán interferencias en otras comunicaciones. Antes de empezar una transmisión, se esperará hasta que las demás comunicaciones se hayan detenido.
  • Cuando un barco se comunica con una estación costera, este se ajustará a las instrucciones que reciba, ya sea respecto del canal en donde operar como de la duración y suspensión de la comunicación.
  • Cualquier estación costera está facultada para interrumpir una comunicación entre barcos cuando así lo considere conveniente.
  • Está terminantemente prohibido efectuar transmisiones sin identificarse previamente o con identificación falsa.
  • Las llamadas en canal 16 no superarán nunca el minuto de duración, salvo en caso de pedido se socorro.
  • Se iniciará la llamada con baja potencia, aumentándose solo en caso de no ser escuchado.

El procedimiento a seguir para comenzar una transmisión, ya sea a una estación costera o entre barcos será como el que se describe en el siguiente ejemplo:

  1. “L2G” “L2G” “L2G” (identificativo de la estación costera repetido 3 veces).
  2. “Aquí (nombre de la embarcación o de la estación que modula), cambio”.
  3. Una vez que la estación costera responda, ésta tomará el mando de la comunicación y propondrá el canal para continuar la misma.
  4. Finalizado el intercambio, el barco modulará “cambio y fuera” o “recibido”.
  5. Si se trata de llamadas a estaciones costeras, deberá hacerse por el canal con el que opera habitualmente la misma. Si se trata de llamadas entre barcos, puede hacerse la llamada por el 16 e inmediatamente pasar a otro canal de trabajo.

En el cuadro que sigue, se detallan los principales canales de la banda de VHF utilizados en navegación:

Principales canales VHF navegación

Llamadas de socorro, urgencia y seguridad

Existen tres procedimientos debidamente reglamentados para la transmisión de mensajes de seguridad, según la urgencia y naturaleza del llamado:

  • Llamada de socorro
  • Llamada de urgencia
  • Llamada de seguridad

Llamada de socorro: Se utiliza en aquellos casos en que corre peligro la vida humana o donde es inminente el abandono del barco (ejemplo: buque que se hunde o incendia).  Esta señal se inicia con la frase “MAYDAY, MAYDAY, MAYDAY” (pronunciada “MEDÉ”) seguida de “aquí (nombre de la embarcación que modula)” repetido tres veces. Nuevamente “MAYDAY” y el nombre de la embarcación una sola vez. Acto seguido se darán las indicaciones relativas a la posición del barco, naturaleza del siniestro, tipo de socorro que solicita y algún dato adicional que pueda facilitar la búsqueda (color del casco, etc.). Esta transmisión tiene absoluta prioridad sobre cualquier otra, y todos los que operen el canal deberán cesar de inmediato cualquier otra transmisión. De no recibir respuesta, deberá repetirse a intervalos regulares.

Llamada de urgencia: Se utiliza para emitir un mensaje muy urgente respecto a la seguridad de una embarcación o de las personas a bordo (ejemplo: barco haciendo agua, sin gobierno, etc.). Consiste en transmitir la frase “PAN PAN, PAN PAN, PAN PAN” (pronunciada “PANE PANE”). El procedimiento continúa igual que en el caso anterior. Esta llamada tiene prioridad absoluta sobre todas las demás transmisiones, salvo la de socorro.

Llamada de seguridad: La llamada de seguridad es utilizada para enviar mensajes urgentes relativos a la seguridad de la navegación (ejemplos: información sobre boyas o contenedores que se encuentran a la deriva, aviso de fenómenos meteorológicos significativos, etc.). La frase que precederá el cuerpo del mensaje será: “SECURITÉ, SECURITÉ, SECURITÉ” (pronunciada como se escribe), y continuará igual que las llamadas de urgencia y de socorro. La diferencia reside en que aquí no se solicita auxilio sino que se brinda información. Las estaciones que reciban la señal deberán permanecer a la escucha hasta cerciorarse de que la naturaleza del peligro no les afecta.

En la República Argentina existe el CONTRASE (Control de tráfico y seguridad) y es un área dependiente del SECOSENA (Servicio de comunicaciones para la seguridad de la navegación). El CONTRASE es el encargado de atender y dirigir las comunicaciones para la seguridad y salvaguarda de la vida humana tanto en puertos, aguas marítimas, fluviales y lacustres de la República Argentina.

Las funciones primordiales del CONTRASE son:

  • Prevenir abordajes y colisiones.
  • Prestar apoyo a capitanes y patrones en la navegación.
  • Alertar a los sistemas de salvamento para barcos en emergencia.
  • Mantener una vigilancia permanente del tráfico que circula por aguas jurisdiccionales.

Algunas estaciones por las que opera el CONTRASE figuran en el cuadro siguiente:

estaciones CONTRASE

Las estaciones costeras de la República Oriental del Uruguay operan todas en canal 16. El indicativo de cada estación costera se compone del nombre del puerto o ciudad en la que opera, precedido de la palabra “Control”. Así, la estación costera del puerto de Colonia del Sacramento será “Control Colonia”.

El siguiente cuadro contiene la información de los canales en que operan algunos de los principales clubes náuticos de nuestro país:

Canales clubes náuticos

Continua en: Curso de Timonel: supervivencia en el mar (clase 29).

Darío G. Fernández
Director del ISNDF

Si desea realizar el curso de timonel completo en nuestro instituto, puede contactarse con nosotros a través de nuestro teléfono Cel. (011) 15 5644-2888, o bien vía mail a secretaria@isndf.com.ar
Aprenda a navegar con nosotros, lo llevaremos a buen puerto!

Filed Under: Curso de Timonel Tagged With: canales clubes nauticos, canales contrase, curso de timonel, radiocomunicaciones, vhf

29/05/2024 by Instituto Superior de Navegación

Curso de Timonel: Código Internacional de señales (clase 27)

Viene de: Curso de Timonel: Hombre al agua (clase 26).

A bordo de cualquier embarcación se plantea permanentemente la necesidad de comunicarse, ya sea con otras embarcaciones, o bien con algún servicio guardacostas de la zona. Muchas de las veces será solamente a fin de reportar el arribo a algún puerto, para comunicar a otros barcos de alguna situación en particular, o bien para solicitar partes meteorológicos, aunque también puede plantearse la necesidad de efectuar algún pedido de auxilio.

Los sistemas con que puede contarse a bordo para hacer señales son:

Señales Visuales

  1. Banderas (Código Internacional de Señales).
  2. Luces y marcas (se verá en el capítulo de Legislación).
  3. Señalización pirotécnica.

Acústicas

Campanas, bocinas, sirenas o timbres (utilizando Código Morse).

Radiocomunicaciones

Equipos de radio por VHF o BLU, etc.

Señales visuales

Código Internacional de señales: El juego completo se compone de 26 banderas que corresponden a letras alfabéticas de la A hasta la Z, 10 gallardetes numéricos del 0 al 9, 3 repetidores y el gallardete de “inteligencia”. El Código viene provisto de un volumen que sirve como guía para su correcta utilización, en donde constan todas las combinaciones posibles entre banderas según su significado. Además de las combinaciones, cada bandera tiene un significado completo, lo que facilita enormemente su utilización.

No es tema de este volumen introducirnos en todas las variantes complejas de la utilización del Código Internacional de Señales puesto que, como mencionábamos con anterioridad, el juego de banderas viene provisto de un folleto explicativo a tal efecto, pero sí detallaremos el significado de cada una de las banderas utilizadas individualmente:

A (ALFA): Tengo buzo sumergido, maténgase alejado de mi y a poca velocidad.
B (BRAVO): Estoy cargando, descargando o transportando mercancías peligrosas.
C (CHARLY): Afirmación. “Si”.
D (DELTA): Manténgase alejado de mi, maniobro con dificultad.
E (ECO): Caigo a estribor.
F (FOXTROT): Tengo avería, póngase en comunicación conmigo
G (GOLF): Necesito práctico. En buques de pesca significa “estoy cobrando las redes”.
H (HOTEL): Tengo práctico a bordo.
I (INDIA): Caigo a babor.
J (JULIET): Tengo incendio a bordo, manténgase alejado de mi.
K (KILO): Deseo comunicarme con usted.
L (LIMA): Pare su buque inmediatamente.
M (MIKE): Mi buque está parado y sin arrancada.
N (NOVEMBER): Negación. “No”.
O (OSCAR): Hombre al agua.
P (PAPA): En puerto significa “todo el personal debe regresar a bordo”. En barcos pesqueros significa “mis redes se han enganchado”.
Q (QUEBEC): Mi buque está sano y pido libre plática.
R (ROMEO): No tengo arrancada.
S (SIERRA): Estoy dando atrás.
T (TANGO): Manténgase alejado de mi. Estoy pescando de arrastre en pareja.
U (UNIFORM): Se dirige hacia usted un peligro.
V (VICTOR): Necesito auxilio.
W (WHISKY): Necesito asistencia médica.
X (X-RAY): Suspenda usted lo que está haciendo y preste atención a mis señales.
Y (YANKEE): Estoy garreando.
Z (ZULU): Necesito remolcador.

Código internacional de señales marítimas

Señales pirotécnicas: Se utilizan tanto en buques como en barcos de recreo, botes y balsas salvavidas en casos de emergencia. Describiremos a continuación las señales pirotécnicas más utilizadas en la navegación deportiva:

Bengalas de mano: Se utilizan de noche y tienen aproximadamente un minuto de duración.

Bengalas de mano

Precauciones a tener en cuenta para su uso:

  • Encenderse lejos de la cara y fuera de la balsa salvavidas para evitar que ésta se dañe con alguna chispa.
  • Usar solamente en casos de emergencia.
  • No mirar en forma directa la luz que emite.
  • Solo deben encenderse si se visualizan otros barcos o aeronaves que puedan acudir en nuestro auxilio.
  • Deben estibarse siempre al alcance de la mano y en lugares secos.
  • No tener a bordo material vencido.

Señales fumígenas: Se utilizan de día y consisten en un cartucho flotante que una vez encendido y arrojado al agua, emite una columna de humo naranja por más de 3 minutos. Caben las mismas recomendaciones que para el caso anterior.

Señales fumígenas

Cohetes bengalas con paracaídas: Son bengalas que se lanzan al aire por medio de un dispositivo (cohete) a más de 300 metros, desde donde comienzan a descender lentamente suspendidas de un paracaídas. La duración aproximada de estas bengalas es de 40 segundos, tiempo suficiente para que se apaguen antes de llegar a tierra, aunque por lo general deberían caer al agua. Son de uso diurno y nocturno, aunque es pre- ferible su utilización de noche.

Se debe tener la precaución de arrojarlas en forma vertical, ya que el proyectil disparado podría causar serios daños en caso de alcanzar a alguna persona. Podría inclusive provocarse un incendio debido a que la bengala que despide posee alta expansión calórica.

Cohetes bengalas con paracaidas

Otras señales visuales: Son señales que se utilizan en caso de carecer de medios más eficaces. Pueden usarse además combinadas con señales de pirotecnia.

  • Linterna: Se utiliza de noche para transmitir con destellos la señal S.O.S. del código Morse ( _ _ _ . . . _ _ _ ).
  • Espejo de mano: Igual que en el caso anterior pero de uso diurno.
  • Señales con los brazos: Consiste en alzar los brazos a la altura de los hombros y bajarlos reiteradamente. Puede combinarse con algún medio acústico transmitiendo SOS.
  • Cuadrado y círculo negro sobre lona naranja: Esta señal puede izarse en algún palo o bien puede extenderse sobre cubierta para ser visualizada desde una aeronave. Indica pedido de auxilio.
  • Banderas NC: La combinación de banderas del Código Internacional de Señales N y C indica pedido de auxilio. Deben izarse juntas la N por sobre la C.
  • Cualquier otro medio de llamar la atención como humo o llamaradas sobre cubierta pueden ser usados en caso de no contar con otros medios. En tal caso, se tendrá la precaución de no provocar un incendio a bordo.

Señales acústicas

Poco es lo que puede decirse respecto del pedido de auxilio con señales acústicas, puesto que dependerá de los elementos con los que contemos a bordo. Todo elemento que produzca sonido será bienvenido si lo utilizamos correctamente. Algunos ejemplos:

  • Cañonazos o explosiones a intervalos de un minuto.
  • Sonido continuo con alguna bocina de niebla, campana o artefacto similar.
  • Cualquier elemento que permita transmitir la señal S O S del código Morse.

Continua en: Curso de Timonel: Radiocomunicaciones (clase 28).

Darío G. Fernández
Director del ISNDF

Si desea realizar el curso de timonel completo en nuestro instituto, puede contactarse con nosotros a través de nuestro teléfono Cel. (011) 15 5644-2888, o bien vía mail a secretaria@isndf.com.ar
Aprenda a navegar con nosotros, lo llevaremos a buen puerto!

Filed Under: Curso de Timonel Tagged With: banderas, codigo internacional de señales, curso de timonel, señalizacion pirotecnica

29/05/2024 by Instituto Superior de Navegación

Curso de Timonel: Hombre al agua (clase 26)

Viene de: Curso de Timonel: Tácticas de temporal (clase 25).

Uno de los accidentes más graves que puede ocurrir a bordo de un barco es que un tripulante caiga al agua. Si bien esto puede resultar hasta divertido en un día de sol y fondeados en un lugar apacible, puede a su vez convertirse en una pesadilla si llegase a ocurrir durante un temporal o si es de noche. Por esta razón y para que ello no ocurra es imprescindible tomar todos los recaudos del caso.

Si se navega con mal tiempo, es preciso que todos los tripulantes de cubierta lleven colocados el chaleco salvavidas y el arnés de seguridad. Debe además tenerse preparado el salvavidas circular con su correspondiente boya de autoencendido por si llega a ser necesario. Si a pesar de las precauciones mencionadas ocurriese el hecho, se debe obrar con la mayor celeridad y eficacia posible. El capitán a cargo o quien observe el accidente dará la voz de “HOMBRE AL AGUA” mientras que se arrojan salvavidas y boya de autoencendido. El timonel se dispondrá rápidamente a ejecutar la maniobra de rescate y el resto de la tripulación se preparará para subir a bordo al accidentado. De contar con una buena cantidad de personas a bordo, es importante que una de ellas se ocupe de no perder de vista al caído en ningún mome to. Si el accidente ocurriese de noche, arrojar algunas bengalas con paracaídas ayudará a iluminar la zona. Debería además, si se presume que el rescate puede ser dificultoso, contactarse por VHF con el servicio guardacostas de la zona y dar aviso de inmediato, a fin de que colaboren en las tareas de rescate.

Las maniobras a efectuar para aproximar la embarcación hasta el lugar donde la persona ha caído al agua pueden ser diversas y dependerán en gran medida de las condiciones climáticas reinantes. Describiremos algunas maniobras posibles para embarcaciones a motor y a vela.

Maniobra de hombre al agua a motor

Cuando se efectúa la maniobra de hombre al agua navegando a motor, se debe prestar absoluta atención al peligro que representa la hélice de la embarcación y el chorro de agua. Es preciso además que la aproximación final se haga a velocidad reducida para evitar golpear al caído con el casco. Poner el motor en «Para», pero no detenerlo, ya que podría necesitarlo para algún ajuste de último momento. Un procedimiento sencillo y eficaz consiste en dar todo el timón hacia la banda por donde cayó el accidentado, a fin de separar la hélice del mismo, y continuar gobernando en círculo hasta que la persona en el agua se encuentre a unos 40º de la proa. Acto seguido se detendrá el motor y se dirigirá la proa hacia el caído, gobernando el tramo final solamente con el timón y procurando que el accidentado quede ubicado respecto de la embarcación del modo que sea más sencillo para subirlo a bordo.

Maniobra de hombre al agua

Otra maniobra conocida, aunque muy poco utilizada en embarcaciones de placer por su complejidad, consiste en dar todo el timón a la banda por donde cayó la persona (igual que en el caso anterior) hasta que el barco haya variado su rumbo en aproximadamente 70º. En este punto, se cambia todo el timón a la banda contraria hasta navegar en el sentido opuesto al que se navegaba. Si la maniobra es efectuada correctamente, el barco regresará al lugar exacto donde ocurrió el accidente. Valen aquí las mismas recomendaciones que en el caso anterior.

Maniobras de Hombre al agua

Maniobra de hombre al agua a vela

Para que la maniobra de rescate en una embarcación a vela sea llevada a cabo en forma exitosa, es imprescindible no perder velocidad en ningún momento ya que de ella depende la gobernabilidad del barco. Por este motivo, una vez ocurrido el incidente, se continuará navegando en la misma dirección, aproximadamente unos 25 o 30 metros en igual sentido, a fin de lograr el espacio necesario para maniobrar convenientemente.

Si el accidente ocurrió en un día con vientos flojos, puede utilizarse una maniobra muy sencilla, que consiste en efectuar una trasluchada y navegar en sentido contrario al inicial hasta que el caído se encuentre al través de la banda de barlovento. En ese instante se orzará hasta enfachar la embarcación a la altura del accidentado, filando las escotas por completo, hasta detener el avance del barco.

Hombre al agua con vientoa

En el supuesto caso de que se produzca la caída al agua en condiciones de viento duro, será conveniente evitar la trasluchada. Existe entonces una maniobra conocida como “maniobra del ocho” en la que se obtiene el mismo resultado que en el caso anterior. La maniobra consiste en efectuar dos viradas por avante, tal como se observa en la siguiente figura.

Hombre al agua maniobra del ocho

En las dos maniobras descriptas anteriormente se debe poner especial cuidado en colocar el barco proa al viento y filar las escotas en el momento justo, a fin de que el barco se detenga cerca del caído. Si la maniobra falla en el primer intento, se demorará mucho tiempo para rescatar a la persona que se encuentra en el agua. En este último caso y si las condiciones lo permiten, puede efectuarse la aproximación a motor, tomando los recaudos necesarios respecto de la hélice.

Como corolario de esta clase, surge de inmediato la siguiente conclusión: Evítese por todos los medios que cualquier tripulante o pasajero caiga por la borda. Utilícense siempre los medios de que dispone todo barco bien equipado (chalecos salvavidas, arneses de seguridad, etc.)

Continua en: Curso de Timonel: Código Internacional de señales (clase 27).

Darío G. Fernández
Director del ISNDF

Si desea realizar el curso de timonel completo en nuestro instituto, puede contactarse con nosotros a través de nuestro teléfono Cel. (011) 15 5644-2888, o bien vía mail a secretaria@isndf.com.ar
Aprenda a navegar con nosotros, lo llevaremos a buen puerto!

Filed Under: Curso de Timonel Tagged With: curso de timonel, hombre al agua, maniobra del ocho

29/05/2024 by Instituto Superior de Navegación

Material Didáctico para el Curso de Conductor Náutico

Manual del Conductor Náutico de Darío Fernández

La Embarcación de Motor

Clases

1 – Tipos de embarcaciones de motor

2 – Tipos de cascos de embarcaciones a motor

3 – Partes de la embarcación a motor

4 – Tipos de motores: motor naftero

5 – Motores náuticos de dos y cuatro tiempos

6 – Tipos de motores: motor diesel

7 – El Motor fuera de borda

8 – Recomendaciones prácticas para el uso de motores nafteros y diesel

9 – La Transmisión

10 – La hélice

La Maniobra

11 – Maniobra con embarcaciones de motor

12 – Movimiento de la popa y efecto lateral de las palas

13 – Atracar y zarpar de puerto

14 – Cabullería y maniobras con cabos

15 – Los nudos

16 – Maniobra de fondeo

17 – El ancla: sus tipos y partes

18 – Línea de fondeo y elección del fondadero

19 – Amarrar el barco de costado, por proa o por popa

20 – Amarrar el barco a una boya o a otra embarcación

Seguridad

21 – Control de averías

22 – Remolque

23 – Incendios

24 – Hombre al agua

25 – Señales visuales y señales acústicas

26 – Radiocomunicaciones

27 – Dispositivos salvavidas

28 – Características y movimientos de las masas de aire

29 – El viento y la formación de olas

30 – Brisa marina y terral

31 – Fenómenos significativos en el Río De La Plata

Legislación

32 – Reglamento Internacional para Prevenir Abordajes: Parte A y B

33 – Reglamento Internacional para Prevenir Abordajes: Parte C y D

34 – Sistema de boyado marítimo

35 – Inscripción en la matrícula nacional

36 – Reglamentaciones y tramitaciones varias

37 – Categorías de habilitaciones náutico deportivas

38 – Certificado de elementos de seguridad para embarcaciones deportivas

Darío G. Fernández
Director del ISNDF

Si desea realizar el curso de conductor náutico completo en nuestro instituto, puede contactarse con nosotros a través de nuestro teléfono Cel. (011) 15 5644-2888 o bien vía mail a secretaria@isndf.com.ar
Aprenda a navegar con nosotros, lo llevaremos a buen puerto!

Nuestro Facebook: https://www.facebook.com/InstitutoDeNavegacion

Filed Under: Curso de Conductor Náutico Tagged With: curso de conductor nautico, curso online

29/05/2024 by Instituto Superior de Navegación

Curso de Timonel: Tácticas de temporal (clase 25)

Viene de: Curso de Timonel: Navegación con mal tiempo (clase 24)

Tácticas de temporal

La táctica más apropiada para sobrellevar un temporal, dependerá del comportamiento que tenga cada embarcación en particular y de la experiencia de la tripulación a bordo. Detallaremos a continuación algunas recetas utilizadas por la mayoría de los navegantes experimentados. Quedará a elección del lector utilizar la que mejor se adecue a sus necesidades y la que considere más oportuna.

Cuando el oleaje comienza a hacerse sentir y se hace preciso maniobrar la ola para evitar revolcones, empieza a dificultarse la tarea de mantener el rumbo establecido por el timonel. Debe procurarse además mantener una buena velocidad para que el barco quede maniobrable. Convengamos aquí que un velero moderno puede alcanzar velocidades astronómicas al bajar una pendiente y puede frenarse al intentar trepar una de ellas. Con excesiva velocidad se haría dificultosa la tarea de timonear debido a que el timón se pondría muy duro. Con velocidad escasa se perdería gobierno. Una velocidad razonable para un velero de crucero estará comprendida entre los 4 y 8 nudos.

Con respecto al velamen apropiado para navegar con mal tiempo, lo ideal sería colocar un tormentín como vela proel y la mayor con tres manos de rizos. Si el temporal arrecia de manera muy violenta puede evitarse el uso de la mayor. Se debe tener en cuenta, al prescindir de esta vela, que el ángulo con el que el barco permitirá orzar sin ella será mucho menor. Para navegar con vientos portantes, siempre que estos no sean muy fuertes, puede incluso utilizarse un foque de dimensiones reducidas. En cualquier caso, lo ideal será establecer un velamen tal que permita preservar la integridad del aparejo, evitar la escora excesiva y mantener una velocidad de gobierno apta para las circunstancias. Si el rumbo al que debemos navegar es en ceñida, y siempre que el temporal no sea demasiado importante, el maniobrar con las olas no presentará grandes inconvenientes, dado que en este caso se estaría cortando a la ola en un ángulo aproximado a los 45o. Sin embargo, es en este rumbo que el barco y sus materiales sufren mayor castigo. La embarcación cabeceará permanentemente y los “pantocazos” pueden hacer peligrar el aparejo. Por otra parte, la sensación de temporal será mayor ya que nos enfrentamos a las olas y al viento “aparente” (mucho mayor que el real).

La situación cambia completamente cuando navegamos con vientos francos. En dichos casos, la navegación se hace mucho más relajada, el viento parece haber amainado y las olas tardan mas tiempo en alcanzarnos, debido a que navegamos en su misma dirección. Por otra parte, ya no “chocamos” contra ellas sino que las “barrenamos”, y es precisamente aquí donde reside el mayor peligro (tema que trataremos más adelante).

De navegar con el viento “por el través”, la única precaución a tener en cuenta será la de maniobrar permanentemente la ola, orzando al subir y derivando al bajar las mismas. Puede navegarse a la perfección con solo un tormentín debido a que no es necesario orzar más que para trepar las olas.

Una situación complicada que debe tenerse en cuenta es la aparición de “rompientes”, y es menester por todos los medios tratar de evitarlas. De no ser esto posible, deberá ofrecerse el flanco menor, ya sea enfrentando dicha rompiente con la proa o con la popa. En el primer caso, si bien el impacto será mucho mayor, la cantidad de agua que embarcaremos habrá de ser muy poca. Si decidimos poner la popa a la rompiente y tenemos buena velocidad, el impacto será muy pequeño e inclusive el barco podrá evitarla si logra ser más rápido. En este caso, si la ola nos alcanza, la cantidad de agua embarcada será mucha.

Como norma: si no se puede evitar una rompiente, ofrecer la proa o la popa. Nunca permitir que nos tome por el través.

Todas las tácticas expresadas anteriormente se denominan tácticas activas, ya que el timonel continúa con su navegación, enfrentándose de una u otra forma al mal tiempo. Cuando el nivel de las olas se torna inmanejable, a punto tal que ya se hace imposible continuar con la navegación y se corren serios riesgos de sufrir daños en la embarcación, deberá pensarse en emplear tácticas pasivas.

Correr el temporal

Correr un temporal consiste en navegar en el sentido del mismo, manteniéndose siempre en el eje de las olas. Como se había visto anteriormente, esta es la técni- ca en la que el barco sufre menos los embates del mar, pero solamente puede ser utilizada cuando se tiene suf iciente espacio libre a sotavento.

Para que esta táctica sea llevada a cabo con éxito, el timonel deberá tener en cuenta dos cuestiones fundamentales: mantener el rumbo y controlar la velocidad. Dado que en este rumbo el barco “barrena” permanentemente, se corre el riesgo de que una rompiente desequilibre la popa quedando el barco al través del tren de olas. Esto traería consecuencias graves si una ola toma al barco en esa condición, por lo que se debe corregir el rumbo permanentemente a fin de mantenerse en el sentido de avance de las mismas. Respecto al segundo punto, un barco puede alcanzar velocidades vertiginosas en una barrenada, situación que puede llevarlo a clavar su proa en la ola de adelante, produciendo la fatal “vuelta de campana” (pasar por el ojo). Si bien esto no es muy común, es mejor mantener controlada la situación.

Una manera de “frenar” al barco, aunque con pocos adeptos, consiste en largar cabos por la popa formando un seno (estachas). Esto debe hacerse con sumo cuidado, ya que de detener en demasía la marcha de la embarcación, se corre el peligro de recibir las olas de lleno en la popa. Por otra parte, al estar retenido por su popa, el barco pierde sensiblemente la capacidad de gobierno y el timón no responde con la rapidez habitual. Como contrapartida, la popa se vuelve más estable frente al oleaje.

Ponerse a la capa

La técnica de ponerse a la capa consiste en “acuartelar” la vela de proa (a la contra), la mayor rizada y cazada al medio o levemente filada y fijar el timón todo a sotavento, regulando su posición convenientemente para mantener el barco en equilibrio. El efecto que se produce es el siguiente: Cuando una ola empuja la proa del barco a sotavento, este deriva. Acto seguido y por efecto de la vela mayor, cobra arrancada nuevamente. Dado que el timón está a sotavento, la embarcación orzará logrando el mencionado equilibrio. Esta maniobra es bastante dificultosa para ser llevada a cabo y requiere de un perfecto conocimiento del comportamiento del barco en esas circunstancias. No debe intentarse realizar esta maniobra sin antes haberla practicado varias veces en otras condiciones. De hacerlo, seguramente la misma fracasaría.
Es preciso establecer la combinación de velas adecuada para cada embarcación. Así como un barco puede ponerse a la capa con foque y mayor con tres manos de rizos, otro tal vez requiera tormentín y mayor de capa.

Por otra parte, es preciso efectuar varios ajustes tanto a las escotas como a la posición del timón hasta lograr el equilibrio necesario. Una vez logrado el mismo, un barco a la capa se mantiene en condiciones excelentes de habitabilidad e inclusive puede llegar a prescindirse de la guardia de cubierta (“barco a la capa, marinero a la hamaca”).

Un barco a la capa puede llegar a derivar a una velocidad de 2 a 3 nudos, dependiendo de su construcción. Si bien es una deriva ostensiblemente menor a la que se logra corriendo el temporal, no debe desatenderse el espacio libre a sotavento.

Capear a palo seco (al pairo)

El principio en el que se basa esta táctica es el que todo objeto alargado se atraviesa al tren de olas. Por esa razón se arrían todas las velas, se trincan bien todos los objetos en cubierta y se coloca el timón levemente a sotavento. Se cierran todos los tambuchos y toda la tripulación va al interior de la cabina, dejando al barco abandonado a sí mismo.

Si bien está probado que un barco a palo seco se comporta bastante bien, no es del todo recomendable ya que el mismo se encuentra a su suerte y se corre el riesgo de que se atraviese en alguna rompiente. Por esa razón, solamente es utilizado por navegantes solitarios o en el caso de que la tripulación se encuentre totalmente extenuada. Como contrapartida, la velocidad a la que deriva la embarcación es menor a la que se logra poniendo el barco a la capa y la vida a bordo se hace bastante llevadera.

El ancla de mar

El ancla de mar o ancla flotante es un dispositivo similar a las “mangas” que se encuentran en los aeropuertos para medir la dirección del viento. Tiene la forma de un “embudo” sostenido por dos anillos metálicos de diferente diámetro y está construido en una lona gruesa y resistente.

Esta ancla se fija a un cabo que puede tener aproximadamente unos 50 metros de largo y suele largarse por la proa con el fin de mantener la embarcación de proa a las olas, aunque también puede largarse por la popa. La maniobra para largar el ancla de mar debe hacerse con sumo cuidado, ya que si se largara la misma con todo el cabo, acabaría arrancando cualquier cornamusa de la cubierta. La manera correcta de hacerlo, entonces, consiste en largar unos pocos metros de cabo haciendo pasar previamente el chicote por algún molinete. Una vez en el agua y con ayuda del mismo, se irá filando lentamente el cabo de sujeción. El ancla de mar no goza de muchos adeptos, basta con leer la descripción que Vito Dumas hace de ella: “Jamás dispondría de un lugar en mi barco para un objeto semejante”.

Ancla de mar

Continua en: Curso de Timonel: Hombre al agua (clase 26).

Darío G. Fernández
Director del ISNDF

Si desea realizar el curso de timonel completo en nuestro instituto, puede contactarse con nosotros a través de nuestro teléfono Cel. (011) 15 5644-2888, o bien vía mail a secretaria@isndf.com.ar
Aprenda a navegar con nosotros, lo llevaremos a buen puerto!

Filed Under: Curso de Timonel Tagged With: capear a palo seco, correr el temporal, curso de timonel, el ancla de mar, ponerse a la capa, tacticas de temporal

  • « Previous Page
  • 1
  • …
  • 27
  • 28
  • 29
  • 30
  • 31
  • …
  • 39
  • Next Page »

Habilitado por Prefectura Naval

Medios de Pago

  • Blog – Material Didáctico
  • Plataforma Cursos Online
  • Nuestra Sede
  • Nuestras Publicaciones
  • Información Importante
  • Seguinos en Facebook

 

Próximos Cursos

  • Curso de Conductor Náutico
  • Curso de Timonel Vela y Motor
  • Curso de Timonel Motor
  • Curso de Patrón de Yate
  • Curso de Piloto de Yate
  • Cursos para Empresas

TELÉFONO:

Cel. (011) 15 5644-2888

Sede Costanera Norte

Instituto de Navegación - Costanera Norte
Marina Puerto Norte
Av. Rafael Obligado 4899, C.A.B.A.
Móvil. (011) 15 6522-5675
secretaria@isndf.com.ar
secretariaisndf@gmail.com

CONTACTO

Cargando

Curso de Timonel · Cursos de Navegación · Mapa del sitio || Copyright © 2024 · Instituto Superior de Navegación Darío Fernández